"Desde el corazón
del castizo barrio de Chamberí de Madrid, te invitamos a una experiencia
gastronómica en la que el Mediterráneo y Asia se dan la
mano.
Asia se acerca al Mediterráneo. Esta es la idea con la que comenzamos
a construir nuestra cocina, una propuesta gastronómica en la que productos
como el atún, el bacalao o las mollejas conviven con ingredientes como
las algas, el jengibre o el lemon grass. La carta de Bacira. es una carta viva
en la que los platos y las técnicas
irán cambiando al ritmo que marquen el mercado y las estaciones.
Nuestras creaciones tratan la tradición con el máximo respeto
e incorporan técnicas y elaboraciones que nos permiten actualizar
recetas que perviven en nuestra memoria culinaria. Estamos convencidos
de que la experiencia Bacira. no debe terminar cuando los platos salgan
de la cocina. Queremos que tú también
seas parte de nuestra historia y, por eso, muchas de nuestras creaciones
no estarán listas hasta que no lleguen a la mesa."
(Información extraída de su página
web)
Fundado el:
10 de julio de 2014
Chef:
Carlos Langreo, Vicente de la Red y Gabriel
Zapata
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 45,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en pleno barrio
Chamberí.
La Cofradía
Club del Tragón ha visitado varios restaurantes por la
zona. Los más cercanos que permanecen aun abiertos son: Casa
Meño,
cena Nº 356,
visitado en octubre de 2019, Santa Rita, cena Nº 377,
visitado en junio de 2022, Gaudium, cena Nº 278,
visitado en abril de 2013 y El pedrusco de Aldealcorbo, cena
Nº 79,
visitado en septiembre de 1996.
Las cañas: Las tomamos en el propio restaurante.
Fueron ocho cañas de La Virgen, a 3,50 € cada una. Estuvieron
acompañadas
por unos bols de patatas inglesas. También se tomaron dos Pisco
Sour a 9,00 €.
Nombre: Bacira. Dicen
que esta formado por dos letras de cada uno de los nombres de los dueños.
Por lo que he leído B y A se extraería
de GABriel, C y A de VICente y por último
A y R de CARlos. Parece algo retorcido.
Carta
en la web: Si, con algunas fotos y con precios.
Carta de
vinos en la web: Si, aunque no tan amplia como la de papel.
Local: Esté situado en pleno barrio de Chamberí.
Hace esquina entre las calles Castillo y Sagunto con un total de
cinco ventanas a la calle. La fachada está pintada de color
beige con un zócalo de granito. La entrada, no muy amplia,
se hace tras subir un par de escalones. Hay un pequeño hall
y otra puerta que da directamente al salón. Una vez dentro
el local es diáfano y rectangular,
sólo interrumpido por columnas de metal pintadas en color
gris verdoso que atraviesan el techo de escayola. Enfrente de la
entrada se encuentra
la parte más ancha, estando la
mitad derecha ocupada por una barra de bar. A la cocina se accede
por una puerta detrás de la barra. A la izquierda de la entrada
hay unas escaleras por las que se baja a un segundo salón
y a los baños.
La barra está forrada de azulejos con figuras geométricas
de colores grises, verde blanco, que se extienden por la
parte inferior de todo el salón. La parte superior de la pared
está pintada
de blanco, tiene una pieza de madera con el nombre del local y varios
espejos pequeños, en forma de sol, en el lado más corto
que no tiene ventanas. Estas son de madera pintada de blanco y en
el poyete tienen
garrafas y cestos con flores o plantas secas. La iluminación,
a mi gusto algo escasa, esta formada por lámparas globo
que cuelgan
del
techo
y una
luz indirecta
que
va entre
techo y pared o debajo de la barra. El aire acondicionado sale de
la pared donde está la barra. Las mesas tienen la superficie
de madera, son cuadradas y con pié metálico. Las sillas,
también de madera, son como las de
los despachos de los años 50 pero modernas y pintadas de blanco.
El suelo es de imitación de tarima. Nos
pusieron en un par de mesas delante de una ventana y frente a la
barra. No tienen mantel pero si servilletas de tela de color beige.
Tampoco platos individuales para el pan. La vajilla variada. La cubertería
moderna. Ponen copas para el vino y vasos para el agua.
Comensales: Siete, hoy hay pleno. Antonio Arnáiz,
Ricardo, Raúl,
Carlos, Justo, Antonio de la Poza y Antonio
Avila.
Pan: Ponen un recipiente con trozos de pan de semillas.
Estaba bien. Lo
cobran, junto
con
el
aperitivo, a 2,00 € persona.
Aperitivo:
Pastel de maíz con mayonesa de aceitunas
y pan de gambas: Lo sirven en láminas de pizarra. Sobre
ellas unas cucharas de porcelana con la porción del aperitivo
que consiste en una porción cuadrada del pastel
de maíz con un un poco de la mayonesa de aceitunas y cebollino picado por
encima. A un lado un bol con el típico pan de gambas de los restaurantes
chinos. El pastel está blando y suave, bueno.
Platos a compartir:
Ensaladilla
de aji amarillo, tobiko y carpaccio de gambas: Viene en
un plato llano. Ocupando el centro una ensaladilla de patatas y
mayonesa. Por encima, láminas del carpaccio de gambas y sobre
ellas, el tobiko
y cebollino picado. Estaba buenísima con el ligero sabor picante
que le proporciona el aji amarillo. Pusieron dos medias raciones
a 7.00 € cada una. La ración sale a
12,00 €.
Tiradito de dorada con
vieiras y salsa huancaína: Lo sirven en un plato
llano grande. Un tiradito es
una preparación de pescado, de origen peruano, que consistente
en cortarlo crudo en finas tiras y marinarlo
con una salsa ácida y picante. Sobre cada lámina se
coloca una vieira que se fija con salsa huancaína. Esta salsa
originaria de Huancayo, Perú, está hecha de queso
mezclado con ajíes
y leche. Por encima se decora con el típico cebollino cortado.
Estaba entre bueno y muy bueno. Cada comensal tomó dos piezas.
La ración,
al parecer, es de ocho piezas y nos trajeron dos platos con siete
piezas
cada
uno,
cobrándonos en proporción a 1,7 raciones, es decir
27,60 €. La ración la cobran a 16,00 €. Cada pieza
sale a 2,00 €, a nosotros nos costó 1,97 €.
Ceviche de corvina: Lo
sirven en plato hondo. El pescado, cortado en daditos, junto al choclo
están
semicubiertos por la salsa de aliños cítricos. Por encima
un poco de cebolla morada. Hubo opiniones para todos los gustos desde
bueno hasta
flojo. No fue un plato acertado. Pusieron dos medias raciones a 12,00 € cada
una. La ración
cuesta 18,00 €. Por cierto ceviche, seviche, cebiche y sebiche son
distintas grafías del mismo término reconocidas por la R.A.E.
Niguiri de unagi kabayaki
flambeada con foie: Lo sirven en una bandeja alargada. El
niguiri o nigiri, es una preparación japonesa que consiste
en una bola de arroz moldaeda con la mano sobre la cual se coloca
una lámina
de pescado crudo, en este caso anguila de agua dulce, unagi en japonés.
Además se baña con una salsa típica japonesa,
kabayaki, y se flambea con foie. Estaba bueno. Trajeron cinco piezas,
ración y media,
para cinco comensales, los otros dos tomaron los niguiris de anchoa.
Cada ración
la cobran a a 9,00 €. La pieza a 4,50 €.
Niguiri de anchoa de
Santoña
con aguacate y pico de gallo: Lo traen en una fuentecita.
Estos niguiris, al igual que los anteriores, dan un paso más sobre
los niguiris clásicos. En este caso, el niguiri de anchoa, lleva
por encima un poco de crema de guacate y un picadillo
de hortalizas de origen mexicano que llaman pico de gallo. Estaba
muy salado y no convenció a ninguno de los comensales que lo pidieron.
Se pidió una
ración con dos unidades a 8,00 €. Cada pieza sale
a 4,00 €.
Alcachofas confitadas
con foie, miso dulce y pimienta de Sichuan: Lo sirven en
plato hondo. El miso es una pasta aromatizante hecha con semillas
de soja o cereales
y fermentada con un hongo (koji). La pimienta de Sichuan es la pimienta
coreana o japonesa. Las alcachofas confitadas y partidas por la mitad
se encuentran sumergidas en salsa. Estaban muy buenas. Diferentes.
No encontré
el foie. Se pidieron dos raciones, cada una a 19,00 €.
"Risotteo" de
carabinero y salicornia: Lo
traen en un plato hondo. El arroz, en el fondo, tiene más aspecto de
arroz caldoso que de risotto, sobresaliendo el carabinero pelado y su cabeza.
Por
encima
lleva
unas
hojas verdes, puntitos
de de mayonesa y cebollino picado. La salicornia o
también llamada esparrago de San Pedro, por su parecido, no
se la ve. Estaba bueno pero predominaba el sabor del queso. Se pidieron
dos raciones, cada una a 26,00 €.
Panceta glaseada en salsa
cantonesa, daikon risolado y crujiente de jengibre: Lo
sirven en un plato llano. Sobre la salsa cantonesa espesa, que es
la salsa
típica china, se sitúa una porción de la panceta
que se glasea con dicha
salsa. Debajo lleva unas rodajas de rábano, que es el daikon,
y encima unas tiras de crujiente de jengibre. No gustó ni
la salsa ni la panceta. Se pidieron
dos
raciones
a 18,00 € cada
una.
Postres:
Crème brûlée de vainilla,
mango, uvas, helado de coco y yuzu: Lo sirven en
una fuente blanca. Lacrème brûléeviene
en forma de flan con una capa de azúcar quemado por encima.
Al lado una bola de el helado de coco y yuzu, que le aporta un toque
cítrico. Alrededor hojas y flores comestibles además
de unas gotas de salsa de mango. Bueno. Se pidieron tres, cada una
a 8,00 €.
Nuestra versión de la lemon pie
: Lo traen en una fuente alargada. Sobre una lámina
rectangular de pasta fina ponen seis bolitas de crema de limón y
sobre ellas otra lámina con seis pequeños merengues.
Estaba muy buena. Se pidió uno
a 8,00 €.
Torrija caramelizada, helado de canela
y sopa de lemon grass, lima y vainilla : Los traen
en un plato hondo con la sopa de limón al fondo y la torrija
bañada
en ella. Por encima, debajo del caramelo, una bolita del helado
de canela. Estaba buena pero escasa y demasiado dulce. Se pidieron
dos, a 7,00 € cada
una.
Cafés
e infusiones:
Se pidió un café sólo a 1,80 € y un cortado a 1,90 €. No pusieron nada
para acompañar.
Vinos:
Viuda Silvestre: Vino
blanco con denominación de origen Vinos de Castilla León. De
las bodegas Malahierba (www.malahierbavinos.com).
Está elaborado con uvas 100% Rufete blanca. Estaba muy bueno.
Tomamos dos botellas. El precio en la carta es de 29,00 € la
botella. El precio aproximado de venta al público en una
tienda es de 22,00 € la botella. El restaurante lo vende
a un 33% más
caro que el precio de venta al público en un
comercio.
Parajes
2021: Tinto con denominación de origen
Bierzo. De Bodegas César Marquez (www.bodeboca.com/bodegas/cesar-marquez).
Está elaborado con 85% Mencía, 7% de Alicante
Bouschet y 8% de uvas blancas y otras variedades locales. Las viñas
están en diferentes localizaciones del Bierzo, sobre suelos
de pizarra, arcilla y arena.
En su elaboración, se utilizan 50% de raspón. La fermentación
es espontánea con levaduras indígenas. Crianza en barricas
de roble francés de 225 y 500 litros. No estaba mal.
Tomamos una botella. El precio en la carta es de 26,00 € la
botella. El precio aproximado de venta al público en una tienda
es de 15,00 € la botella. El restaurante lo vende un 73% más
caro que el precio de venta al público en un comercio.
Copas: No invitan a chupitos.
Servicio: Correcto. No ponen ni manteles ni platos
para poner el pan.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena,
sin incluir las cañas
ni las copas, el 75,5% corresponde a la comida y el
24,5% a la bebida.
La carta y la factura: Los precios en ambas
coinciden y contienen el I.V.A incluido, como debe ser. Se pidió una
caña que no incluyeron en la factura.
Comentario final: Local diáfano, agradable, con distancia
adecuada entre comensales. Decoración sencilla con azulejos a media altura.
Iluminación algo escasa. Comida muy variada, bien presentada que mayormente
gustó. Tanto en la ensaladilla como en el ceviche pusieron dos medias
raciones en lugar de una. Salvo que la media ración sea realmente
mayor que la mitad, se está cobrando de más por lo mismo.
Concretamente un incremento de 8,00 €.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.